Casinos
Casinos. Tradicionalmente, por influencia de sociedades culturales o económicas del siglo XIX, en Benitatxell a los bares siempre se les ha llamado casinos. Durante la república no es de extrañar que la gente más conservadora fuera asidua al de Pepe Búigues, Maruíra, y los más liberales o republicanos frecuentaron el de Juan del Casino, estando ambos locales pared con pared. Es cierto que no podemos decir que Maruíra fuera ideológicamente conservador y Juan del Casino liberal, ya que no era esa la realidad, pero la clientela fija se decantaba más por uno o por otro, según sus ideas políticas, pero ni ellos mismos eran conscientes. La juventud, por su parte, tenía preferencia por el casino del tío Inocencio, un personaje extravagante, músico y organista de la iglesia, compositor en el teatro musical y en los belenes que se hacían en el pueblo. Los jóvenes en este casino se divertían cantando canciones hechas por Inocencio o incluso en su contra, cuando estaba de mal humor.