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Trabajo del esparto

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Trabajo del esparto

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Trabajo del esparto

Trabajo del esparto. Durante siglos, por todo el territorio valenciano, buena parte de la vida ha girado en torno al uso del esparto, una fibra con la que se fabricaba toda clase de objetos del día a día, desde calzado, cestas, cuerdas, esteras, aventadores, hasta herramientas relacionadas con el trabajo de la tierra, tan importante en nuestro municipio. En el Poble Nou de Benitatxell, además del esparto, se utilizaban los palmitos, conocidos como marcalló, sacándoles el ojo, que es la parte más tierna de la planta, y exponiéndolo al sol hasta conseguir un color blanco amarillento. Después eran azufrados y se ponían dentro de una jarra o en una habitación oscura hasta que adquirían el color blanco deseado. Posteriormente partían las hojas en dos con los dedos de las manos y para finalizar las cortaban para igualarlas, con lo que se conseguía la yata, con la que tejían productos e incluso se realizaban alfarjías, con las que conseguían un resistente armazón para los techos. El trabajo del esparto era muy duro y llevaba un elaborado proceso. Cuando se recogía, se cargaba sobre una burra o directamente en la espalda y se llevaba a una romana a pesarlo. El esparto cosechado se dejaba secar hasta que desaparecía la ternura y el color verde. Los manojos se esparcían y se dejaban al menos dos semanas al sol, girándolos a los 7 u 8 días para que se secasen bien por todos los lados. Después, en función del uso que se les quisiera dar, se utilizaba en seco o se ponía a remojo, con el agua salada de la cala Llebeig para posteriormente dejarlo secar y así conseguir una fibra maleable pero resistente. Los días de frío, al no poder ir a trabajar al campo, toda la familia picaba y trabajaba el esparto cerca del fuego. Muchas veces, el trabajo del esparto se hacía más ameno cantando canciones populares o contando historias y, por tanto, permitieron transmitir en la historia oral generación tras generación. Es por esto que ha llegado hasta nuestros días uno de los más conocidos refranes de la zona. Quan el Montgó porta capell, pica espart i fes cordell.