Arquitectura tradicional
Arquitectura tradicional. La arquitectura tradicional de la zona destaca por estar históricamente basada en poblamientos dispersos. Tanto es así que hay restos que lo demuestran desde la época musulmana. El sistema básico de construcción utiliza muros de carga o paredes maestras. Se llaman así porque encima de ellos descansan directamente las vigas que soportan el peso de los forjados y cubiertas. Están construidos principalmente con piedras cogidas con mortero de cal y en otros casos con mortero de yeso. En las esquinas y dinteles de puertas y ventanas se colocan piedras cantoneras o a veces baldosas o sillares de tosca para trabar mejor la pared. Se ponían piedras más grandes donde fuera previsible una ruptura. La anchura de las paredes maestras oscila entre los 35 y 55 centímetros dependiendo de la carga que tuvieran que soportar. Por su parte, los huecos de las paredes maestras tenían la misión de proporcionar luz, posibilitar la ventilación y permitir la vigilancia. La documentación registrada desde el siglo XVIII menciona diversas construcciones por el término municipal tales como las casas de Yuca, el corralet del baile Malonda, el molinet de Castelló, el corral de Morello, la alquería de Andrés Bolufer, el corral de Jacinta Llobel, la casa de Cervera o la caseta de Marqués, lugar donde nos encontramos y de la que hay constancia escrita en documentos de mediados del siglo XVIII. De la caseta del Marqués queda en pie la puerta y una parte de la fachada con una pequeña ventana. Delante de la caseta hay una cisterna y todavía se conserva el brocal formado por dos piezas de piedra viva trabajada.